¿Por qué el afán de acabar con la naturaleza?
Si después de extinguir a otras especies, destruir las selvas, contaminar todos los ríos, mares, suelos y el aire ¡Tampoco nosotros sobreviviremos aquí!
Nuestra forma de vivir es el problema. El cambio es la esperanza
Cambiando nuestra forma de vivir, actuar y pensar podemos hacer que la naturaleza se recupere del daño que le hemos hecho. ¡Pero debemos empezar ahora! ¿Cómo? 👇🏼👇🏼

Dejando de comprar cosas que no necesitamos
¿Realmente lo necesito, o puedo vivir sin esto? Es la pregunta que deberíamos hacernos antes de pagar algo. Porque es el consumismo, innecesario en el 90% de los casos, lo que más destruye la naturaleza, ya que para fabricar y transportar las cosas que compramos se malgastan recursos naturales como agua, madera, minerales y petróleo (por mencionar lo más básico) provenientes de fuentes de agua limpia, de la tala de bosques y de saquear los suelos y montañas. Dejando animales sin su hogar ni alimento (lo que ya ha causado la extinción de varias especies). Además, durante los procesos de producción se generan vertimientos, emisiones atmosféricas y residuos que contaminan agua, aire y suelos, devolviéndole a la naturaleza sustancias toxicas que nos afectan incluso a nosotros. Eso sin mencionar los daños ambientales generados cuando se botan o ya no sirven las cosas que compramos.

Dejando de usar y de patrocinar el uso de plásticos
Porque son una de las principales fuentes de contaminación, ya que se producen y desechan toneladas a diario de estos y sus derivados. Duran cientos y hasta miles de años antes de descomponerse. Y mientras tanto contaminan suelos, ríos y océanos. Lastiman y matan animales que quedan atrapados en ellos o los confunden con alimento. También, por el clima y otros factores, se fragmentan en pedazos más pequeños (microplásticos y nanoplásticos), los cuales, al estar presentes en el suelo y el agua, ingresan a nuestra cadena alimenticia, afectando de manera directa nuestra salud.
Debemos rechazar y dejar de usar plásticos ya, sobre todo los de un sólo uso (desechables e icopor).

Realizando acciones que en vez de dañar, ayuden a la naturaleza
Por ejemplo: en vez de tirar una basura en la calle, recoger una que esté a punto de irse por la alcantarilla para evitar que vaya al río. Sembrar en cualquier pedazo de tierra que se te ocurra una flor o arbusto de flores nativas, para que las abejas y colibríes y mariposas dispongan de néctar y polen para alimentarse y polinizar otras flores. Poner un banano o plátano y con agua sobre una tabla en la ventana de tu casa o afuera, clavada en un estacón o palo para que pájaros e insectos se alimenten, beban y se refresquen con un chapuzón. También puedes sembrar un árbol frutal cerca de tu casa para que zarigüeyas y murciélagos tengan alimento. Cambiar esos reflectores led que iluminan exageradamente las zonas verdes de tu casa o de las unidades residenciales por lámparas de luz tenue y cálida (de las viejitas) para que las luciérnagas o cocuyos vuelvan a verse entre sí y puedan reproducirse, evitando así su extinción. etc. etc.

Investigando las empresas a las que compramos
¿Realmente lo necesito, o puedo vivir sin esto? Es la pregunta que deberíamos hacernos antes de pagar algo. Porque es el consumismo, innecesario en el 90% de los casos, lo que más destruye la naturaleza, ya que para fabricar y transportar las cosas que compramos se malgastan recursos naturales como agua, madera, minerales y petróleo (por mencionar lo más básico) provenientes de fuentes de agua limpia, de la tala de bosques y de saquear los suelos y montañas. Dejando animales sin su hogar ni alimento (lo que ya ha causado la extinción de varias especies). Además, durante los procesos de producción se generan vertimientos, emisiones atmosféricas y residuos que contaminan agua, aire y suelos, devolviéndole a la naturaleza sustancias toxicas que nos afectan incluso a nosotros. Eso sin mencionar los daños ambientales generados cuando se botan o ya no sirven las cosas que compramos.

Separando los residuos y asegurándose que sean reciclados
Porque son una de las principales fuentes de contaminación, ya que se producen y desechan toneladas a diario de estos y sus derivados. Duran cientos y hasta miles de años antes de descomponerse. Y mientras tanto contaminan suelos, ríos y océanos. Lastiman y matan animales que quedan atrapados en ellos o los confunden con alimento. También, por el clima y otros factores, se fragmentan en pedazos más pequeños (microplásticos y nanoplásticos), los cuales, al estar presentes en el suelo y el agua, ingresan a nuestra cadena alimenticia, afectando de manera directa nuestra salud.
Debemos rechazar y dejar de usar plásticos ya, sobre todo los de un sólo uso (desechables e icopor).

Dejando de ser tan ambiciosos, no es viable el crecimiento infinito
Por ejemplo: en vez de tirar una basura en la calle, recoger una que esté a punto de irse por la alcantarilla para evitar que vaya al río. Sembrar en cualquier pedazo de tierra que se te ocurra una flor o arbusto de flores nativas, para que las abejas y colibríes y mariposas dispongan de néctar y polen para alimentarse y polinizar otras flores. Poner un banano o plátano y con agua sobre una tabla en la ventana de tu casa o afuera, clavada en un estacón o palo para que pájaros e insectos se alimenten, beban y se refresquen con un chapuzón. También puedes sembrar un árbol frutal cerca de tu casa para que zarigüeyas y murciélagos tengan alimento. Cambiar esos reflectores led que iluminan exageradamente las zonas verdes de tu casa o de las unidades residenciales por lámparas de luz tenue y cálida (de las viejitas) para que las luciérnagas o cocuyos vuelvan a verse entre sí y puedan reproducirse, evitando así su extinción. etc. etc.
“Nuestra prosperidad depende de la prosperidad de la naturaleza”
David Attenborough
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Nuestro propósito
Hacer lo que esté a nuestro alcance para proteger y preservar la naturaleza, además de impulsar una vida con conciencia por la misma. Para que nuestros hábitos, en vez de seguir destruyéndola, ayuden a restaurar y conservar su belleza.

